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Las tenebrosas secuelas del Dopaje

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Entrevista realizada al Coordinador del Grupo Nacional Antidopaje de Coldeportes y miembro de la Comisión Médica Odepa, Orlando Reyes Cruz; por Hernán Payome Villoria, Revista Solo Ciclismo.

Generalidades

Graduado en la Universidad Nacional de Colombia como médico cirujano y con especialización en medicina deportiva en la Universidad del Bosque, el doctor Orlando Reyes, actual Coordinador del Grupo Nacional Antidopaje de Coldeportes y Miembro de la Comisión Médica Odepa, describe a los lectores de Revista Sólo Ciclismo.com  las graves secuelas orgánicas de la práctica del dopaje, tanto en el deporte de alto rendimiento como en el “recreativo”.

Revista Sólo Ciclismo. ¿Doctor Reyes, cómo cree que comienza la práctica del dopaje en la humanidad?

Orlando Reyes. En las revisiones de la literatura existente, se habla del uso de sustancias utilizadas en actividades cotidianas en Asia, con extractos vegetales. Igualmente hay algunos reportes en la historia de Grecia y México también con el empleo de algunas plantas, y aquí, en los Andes, obviamente, en prácticas relacionadas con el consumo de hoja de coca.

R.S.C. ¿Existe algún perfil psicológico que defina a la persona que incurre en prácticas dopantes?

O.R. No. No se ha clasificado o identificado algún tipo de perfil psicológico en quien se dopa, porque el dopaje no es un fenómeno de tipo adictivo como sí ocurre en los casos de fármaco-dependencia. No obstante, en Colombia se han realizado algunos estudios buscando justamente definir algún tipo de perfil en aquellas personas que se dopan. Hace algunos años se hizo un estudio con la Universidad del Valle sobre las creencias, actitudes y prácticas de la gente que se dopa. Este año vamos a desarrollar una segunda parte del análisis de ese tema social, buscando cuáles son esos perfiles y las posibles causas para que la gente incurra en esas prácticas en el deporte.

R.S.C. ¿Una primera práctica dopante implica que, necesariamente, debe haber más? ¿Hay dependencia psicológica?

O.R. No, no creo. El deportista siempre que se dopa lo hace con unos objetivos específicos, sobre competencias o eventos especiales a los que esté apuntando. Pero no implica que deba depender psicológicamente. Puede suceder, como bien lo decía Lance Armstrong en su entrevista televisada, que se genera una “cultura del dopaje” y los deportistas quedan inmersos en ella. 

R.S.C. ¿Cuáles son las disciplinas deportivas en las que se han hecho más y mejores estudios del dopaje? 

O.R. El ciclismo, obviamente. Es el deporte en donde más se han hecho estudios; es un interés muy manifiesto por parte de la Unión Ciclística Internacional (UCI) avanzar en el tema anti dopaje. También se han hecho estudios en el atletismo, la natación y en deportes de combate.

R.S.C. ¿El dopaje es más usual en deportes de resistencia o de rápida definición?

O.R. Es igual. Lo que sucede es que las estadísticas pueden generar algún grado de confusión dado que en un deporte como el ciclismo son más los estudios que se han hecho, por lo tanto serán más los casos reportados. Esto no quiere decir que el ciclismo sea el deporte más afectado. Habría que equilibrar los controles en todas las disciplinas deportivas.

R.S.C. ¿En cuanto al efecto logrado por las sustancias dopantes, dónde se verían  resultados más tangibles: en una carrera aeróbica de doscientos kilómetros en bicicleta o en una carrera anaeróbica de cien metros planos en atletismo? 

O.R. En ambos casos. Hay una gran cantidad de sustancias dopantes, y unas son utilizadas específicamente en pruebas de largo aliento, de resistencia,  y otras en competencias de rápida definición, explosivas, como el caso de los cien metros planos donde es común el uso de los esteroides anabolizantes.

R.S.C. ¿Esto indica que lo que toma un atleta de velocidad no le sirve a un ciclista de resistencia?

O.R. Exacto. Lo que se usa en pruebas de largo aliento es el dopaje sanguíneo, la eritropoyetina…, mientras que lo que se usa en deportes de explosividad son las sustancias que aumentan la fuerza y la masa muscular.

R.S.C. ¿Cuáles sustancias se detectan en sangre y cuáles en orina?

O.R. Todas se pueden detectar tanto en sangre como en orina, lo que sucede es que hay unas que se pueden analizar mejor en sangre como las hormonas y los factores de transfusión, y en la orina la mayoría, incluso EPO y Cera.

R.S.C. ¿Es mayor el dopaje extra competitivo?

O.R. Sí, es mayor. El dopaje se usa más en las fases preparatorias de los deportistas.

R.S.C. ¿Antes de la internet y de la globalización informática, existió en Colombia algún tipo de dopaje que, con el transcurrir del tiempo, se comprobó que nunca lo fue y que sólo obedeció a un placebo?

O.R. Existieron algunos nombres que hoy quizás puedan recordarse de manera anecdótica, pero no hay nada registrado en los libros. Por ejemplo, el uso de Coca-Cola con Mejoral fue muy conocido. Hoy se sabe que eso no servía para nada. Pero esto nos ayuda a entender que la mayor cantidad de lo que se ha transmitido por medio de la tradición oral en el mundo del deporte no son dopaje y, otras más, que siéndolo o no, tampoco sirven para absolutamente nada. Todo obedece a un efecto placebo. Tenemos que enseñar a nuestros deportistas, que incluso el dopaje dopaje, en su mayoría  no sirve para nada porque éste, a niveles medios o altos del deporte, no hace la diferencia entre ganar y perder. De pronto puede hablarse de diferencias en niveles como los que manejaba Lance Armstrong, pero en los otros niveles no. Sólo las diferencias en entrenamientos son las que marcan la diferencia entre ganar y perder. No dejarán de existir los deportistas mediocres que se dopan y dopan y jamás ganan nada.

R.S.C. ¿Qué metodología da mayores frutos en la lucha contra el dopaje: el castigo o la educación?

O.R. ¡Ambas! Las dos son fundamentales y no se puede bajar la guardia en ninguna de ellas, porque mucho de lo que sucede en Colombia obedece a falta de educación, desconocimiento por parte del personal médico y por falta de sanciones pertinentes.

Legalidad

R.S.C. ¿Hay algunas sustancias que además de incrementar el rendimiento sean inhibidoras del dolor? 

O.R. Sí, los opiáceos, que también están clasificados dentro de las sustancias prohibidas. Y este aspecto es muy importante porque nos permite explicar que la guerra anti dopaje se libra desde dos puntos estratégicos: el primero, en la defensa del juego limpio, de que  todos jueguen con las mismas condiciones y, el segundo punto, en la protección de la salud de los deportistas. La función anti dopaje no se limita a la búsqueda de tramposos; ese solamente es el primer peldaño. Debe protegerse la salud del individuo. Por ejemplo, respecto de su pregunta, la Morfina, la Oxicodona, son narcóticos de grandes efectos en la inhibición del dolor y, por esta razón existe la tendencia por parte de algunas personas al uso de éstas en deportistas que, estando lesionados, pudieran controlar el dolor para poder obtener resultados. Es muy sencillo: “los inyecto, les quito el dolor, la inflamación y los pongo a trabajar”.  Ésta es otra práctica dopante.

R.S.C. ¿Usted considera que el control anti dopaje debe ser una función estrictamente ejercida por los entes deportivos o que debe manejarse también como un tema judicial, como está sucediendo hoy con la Operación Puerto, a través de la Guardia Civil Española?

O.R. Nosotros seguimos, al igual que todos los países, el Código Mundial Antidopaje, lo que sucede es que el término Dopaje en el Código tiene varias connotaciones, relacionadas con ocho infracciones que se especifican y detallan. Una de ellas es encontrar una sustancia prohibida, pero existen las otras siete infracciones que deben tenerse en cuenta, algunas de las cuales no tienen que ver con la detección de una sustancia prohibida; el sólo hecho de intentar usar una sustancia prohibida ya se considera dopaje. Por ejemplo, negarse a un control; eso es una falta gravísima. Deportista que se niega a un control, está incurriendo en Dopaje. El tráfico, posesión y/o administración de sustancias prohibidas también se incluye en el Código Mundial Antidopaje. La gente se pregunta: ¿Bueno, pero por qué a Armstrong le quitaron los siete Tour de Francia si nunca dio positivo? Ahí es donde deben tenerse en cuenta, no sólo una, sino la totalidad de las ocho infracciones que cobija el  Código. E incluso, hay algunas de ellas que pueden estar vinculadas con la parte penal también, por ejemplo, el tráfico de sustancias prohibidas. Ante todo, debe tipificarse el delito. Por ejemplo: un médico le inyecta una sustancia prohibida a un deportista. Está incurriendo en una falta por dopaje y, además, está atentando contra la salud de una persona. Y si el deportista es un menor de edad, el problema adquiere proporciones inimaginables desde el punto de vista penal.

R.S.C. ¿Usted cree que el colombiano sabe doparse, o también  estamos fallando en eso?

O.R. (sonríe) No, no, no. Aquí también se usan sustancias de “alta gama”. Tal vez no existan  estrategias muy bien montadas o auténticas redes como la que envolvió a Lance Armstrong, pero aquí se usan sustancias como las que se utilizan en Europa o EE.UU. Cuando sale una droga en Europa, en Colombia la conocen inmediatamente.

R.S.C. ¿El dopaje es inherente al deportista?

O.R. No. El hecho de cometer trampa obedece a muchas cosas. Las estadísticas mundiales indican que los deportistas, en su mayoría, son personas honestas que no están en función de hacer trampa. Pero obviamente hay quienes no están de acuerdo con los comportamientos éticos.

R.S.C. ¿El laboratorio de Coldeportes está avalado para la detección de EPO?

O.R. Sí, claro que lo está.

R.S.C. ¿El deporte sénior master está bajo el control de Coldeportes?

O.R. Sí, todo lo que sea deporte federado. Nosotros hemos hecho controles en carreras Sénior de atletismo, ciclismo, etc. Estamos con la potestad de hacer control antidopaje tanto en personas adultas como en niños. Desde que el deportista esté federado y las normas de la federación nacional o internacional no digan lo contrario, se puede hacer controles en los niños.

R.S.C. ¿Qué avances hay respecto del Pasaporte Biológico en Colombia?

O.R. Personalmente hice parte de la comisión médica de los Juegos de Guadalajara, evento donde por primera vez se hicieron muestras de sangre en unos Juegos Panamericanos. Ese programa de Pasaporte Biológico y muestreo sanguíneo estuvo bajo mi dirección, por eso ahora nuestro interés prioritario es consolidar el tema del Pasaporte Biológico. El año pasado, también por primera vez, se hicieron muestras sanguíneas para detección de dopaje en los Juegos Nacionales. Se habían hecho algunas pruebas de control de hematocrito, pero de control específico anti dopaje no. Se hicieron análisis de Cera, de Hormona del Crecimiento, etc. Para el Pasaporte Biológico ya está todo casi listo, sabemos cómo hacerlo, el laboratorio cuenta con los equipos y el personal calificado, sólo falta una certificación de calidad de una empresa mexicana que debe hacerlo. Es probable que para el segundo semestre lo llevemos a cabo. Debe entenderse que el Pasaporte Biológico no es una prueba directa de dopaje, solamente se estudian y analizan las variaciones que puedan tener algunos parámetros sanguíneos previamente determinados.

El número de controles va a aumentarse, buscando con ello limitar la acción de los deportistas tramposos que saben a la perfección cuándo y en qué momento van a ser los controles, saben manipular los tiempos, asesorados por personal médico, haciéndose prácticamente indetectables. Por eso Armstrong afirmaba que “la cosa” comenzó a complicarse cuando los controles no se limitaron a la parte de competencia sino que se produjeron en el momento menos esperado.

R.S.C. ¿En cuánto tiempo se dan a conocer los resultados?

O.R. El laboratorio tiene más o menos diez días de plazo. Pero, en el caso específico de La Vuelta a Colombia, esos resultados no llegan a Coldeportes, sino que van directamente a la UCI.

R.S.C. ¿El control anti dopaje en  La Vuelta a Colombia a quién corresponde?

O.R.  En una Vuelta a Colombia lo rige oficialmente la UCI porque sí es una competencia que hace parte del sistema UCI. Nosotros simplemente colaboramos ante una solicitud expresa de la federación internacional del respectivo deporte. En el cronograma de controles, qué corredores van a ser llamados a toma de muestras etc., la función corresponde a los comisarios UCI, en asocio con el médico enviado por Coldeportes para dichos controles. Sin embargo, la normativa para este tipo de carreras es potestad de la Unión Ciclística Internacional; ellos determinan…, se va a hacer al ganador de la etapa, al líder de la General, etc.

R.S.C. ¿En qué nivel está posicionado el control anti dopaje regido por Coldeportes?

O.R. La Organización Nacional Anti Dopaje de Coldeportes es reconocida ya como una organización fuerte. En 2004, 2005 y 2006 llegó a ser la tercera, después de EE.UU. y Canadá. Y eso, precisamente, es lo que queremos lograr nuevamente contando con la administración del ingeniero Andrés Botero. Este año, por ejemplo, vamos a:

  • Aumentar controles fuera de competencia
  • Avanzar en el muestreo sanguíneo
  • Interactuar con otras organizaciones anti dopaje en el intercambio de información
  • Adelantar la parte preventiva, mediante seminarios con dirigentes deportivos, deportistas y la comunidad médica.
  • Llevar a cabo en nuestro país un segundo Congreso Mundial Antidopaje.

Tipos

R.S.C. ¿Cuántos tipos de sustancias dopantes hay, cuáles sus efectos sobre el rendimiento y cuáles sus secuelas sobre el organismo humano?

O.R. La lista prohibida está dividida en tres grandes secciones. Una que hace referencia a sustancias que son prohibidas en todo momento, otras prohibidas solamente en competencia y otras que son prohibidas en algunos deportes específicos.

Dentro de estos grupos existen clasificaciones: los anabólicos (esteroides androgénicos), las hormonas y los factores de crecimiento.

Los esteroides anabólicos son de las sustancias más conocidas por todo el mundo. Son sustancias parecidas a hormonas, con efectos similares a los de la hormona Testosterona y, por consiguiente, tienen un efecto anabólico y androgénico. Anabólico porque aumentan la masa muscular y, probablemente la fuerza muscular, y androgénico porque hacen que aparezcan caracteres “masculinizantes”. Son más usados en deportes como levantamiento de pesas, los deportes de categorías por peso, por ejemplo los deportes de combate, aquellos donde se requiere de potencia muscular como en los cien metros planos, los lanzamientos del atletismo (jabalina, disco, bala), y en el ciclismo en la parte de la pista. En cuanto a los efectos secundarios, producen masculinización, obviamente más marcada en mujeres. Y, en la parte fisiológica, los efectos ya son devastadores: alteran el metabolismo hepático, produce n lesión hepática, alteración de la función y de los marcadores de la función hepática, se han visto implicados con el cáncer de próstata, cáncer de hígado, etc. Además inhiben el eje hipotálamo-hipófisis-gónada, ocasionando atrofia testicular. Producen ginecomastia en los hombres, porque los esteroides sufren una aromatización periférica convirtiéndose prácticamente en estrógenos y los hombres aparecen con senos. Por eso algunos físico-culturistas terminan en el quirófano extirpándose la glándula mamaria. Los anabolizantes pueden aplicarse intramuscularmente o en parches para absorción subcutánea.

En otra clasificación están la Hormona de Crecimiento y la Eritropoyetina (EPO) como los ejemplos más famosos. Éstas se aplican por vía intramuscular o subcutánea (como la EPO).

La Eritropoyetina es una hormona normal del organismo, se produce en el riñón y va a la médula ósea para estimular la producción de glóbulos rojos mediante la maduración de los reticulocitos. Entonces es una hormona normal del organismo que se dispara cuando, por ejemplo, hay hipoxia. Personas que viven a nivel del mar y vienen a vivir a Bogotá aumentan sus niveles de eritropoyetina, produciendo así más glóbulos rojos para poder transportar mejor el oxígeno. Clínicamente se usa en pacientes que tienen insuficiencia renal. Lamentablemente una gran parte de la eritropoyetina usada en el dopaje, proviene de centros asistenciales.

En lo referente a prácticas dopantes, la eritropoyetina (EPO) se usa para aumentar el rendimiento en deportes aeróbicos como el ciclismo de fondo, el atletismo de fondo, la natación de fondo, las carreras de triatlón, el Iroman, donde se necesita mucha resistencia.

La hormona de crecimiento actúa como anabólico, pero también tiene unos efectos metabólicos sobre la utilización de los carbohidratos como fuente energética;  la produce el organismo, en la adenohipósfisis, pero la usada como dopaje es sintética. Hace algunos años se obtenía de extractos de macerados de hipófisis de cadáveres, pero ahora se produce de manera sintética.

R.S.C. ¿Qué otras sustancias prohibidas se usan en el deporte?

O.R. Hay muchas más. Por ejemplo, están los Beta 2 Agonistas, que se usan como bronco dilatadores (Salbutamol, Formoterol, etc.).

R.S.C. ¿La cafeína está censurada?

O.R. No. Desde el 2005 no lo está.

R.S.C. ¿Pero se considera diurético?

O.R. Sí, lo que sucede es que la cafeína es una Xantina y por eso tiene un efecto diurético, pero estaba prohibida como estimulante, pero en observación, en un programa de monitoreo que hace la WADA, y en él está la cafeína. Actualmente se puede tomar, al igual que aquellas bebidas “energizantes” que la contienen.

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